
Amelia dice no, se niega. Mueve la cabeza de diestra a siniestra sin titubear un minuto.
No está dispuesta someterse a la incertidumbre, aquella incertidumbre que irrumpe cada
momento en que su mente deja de entramar planes que jamás realizará.
Amelia, una milésima de segundo. Amelia una crisálida, Amelia envuelta en un capullo que
subconsciente mente ella misma ha hecho, del cual quizás dificultosamente logrará salir en la
próxima fase. Amelia metamorfosis. Amelia posa sus alas poli cromáticas sobre el respaldo del
sillón esperando que algún perfume la cautive, le arrebate el pensamiento, que la deje sin aliento,
que jadeé en sus espaldas pero que no se deje ver antes de tiempo.
Amelia sosegada. Su esencia madura y delibera.
M.B
2 comentarios:
(L)
Liiiiiiiinda
muy lindo esto que escribiste more
fede
Publicar un comentario